Segunda a Décima Fecha: No, no, ahora sí pintó caos

Noviembre 12, 2009

Don Nando despertó y liberó su  brazo derecho que se encontraba bajo el cuerpo de una pulposa mulata. Desde el baño, otra pulposa, rubia, se terminaba de arreglar el pelo y la cara.  Se volvió a dormir.

En el sueño, porque viste que tenés esos sueños donde estás despierto, seguía el hilo de un pensamiento que se presentaba borroso, incompleto y molesto: El clú sunquilombo…

Veía a los jugadores entrenar en el arenero de la plaza de Devoto, dar vueltas alrededor de conitos como enajenados y agotarse rápidamente; luego, los contemplaba absolutamente exhaustos al salir al estadio, al Greene Park, y no poder correr pelota alguna, perdían por goleada y la Grajan, la barra brava del club conducida por su líder, Osqui, lo iba a buscar a la confitería para comenzar una persecución fílmica. Don Nando se escondía en la casucha del portero del club, cuyo nombre no será develado en este momento, donde vivía junto a su fiel perro Seis, pero este le ladraba enfurecido y él tenía que seguir escapando. Finalmente se encontraba corriendo pero ya nadie lo perseguía, sentía el placer de los cuerpos pulposos de sus amantes y se entregaba. Una de ellas le vertía whisky en la boca, whisky que quemaba directo en la garganta y lo colmaba de éxtasis.  Sin embargo la felicidad no era completa, algo molestaba. Se escuchaban golpes en la puerta y gritos difusos de los dirigentes reclamándole la compra o venta de tal o cual jugador.

Despertó.

- Lo feo que es la llegada del día cuando uno está de fiesta… – musitó al contemplar la soledad de la habitación del telo. Abrió la persiana.

Tomó una decisión. Lo bueno de estar despierto es la realidad, despojada de todo veneno, desvío, negación, y espiritual expectativa.  La realidad es lo único que existe. Es lo que es.

Marcó: 156…

 


Primera fecha: Exceso de mística

Septiembre 18, 2009

La Grajan estaba.

- …que lo partido se ganan en la cancha y aca en lo tablone…griten, cagone, si quieren salir campeone…griten cagone si quieren salir campeone…alentemo junto pa que ponga huevo nuetro jugadore, que lo partido se ganan dentro de la cancha y aca en lo tablone…griten, cagone, si quieren salir campeone…-

La Grajan estaba de fiesta.  El ídolo esperado, deseado, cantado iba a salir al verde cesped del Greene Park. Todas, pero cuando digo todas, son todas, todas, todas las banderas estaban en el estadio, incluso la mítica ‘Pelletieri, la Grajan te espera’.

Cuando el pulpo salió a la cancha con la cinta en el brazo la multitud explotó. Lo que se quería, lo que se esperaba estaba pasando.

¿Qué es lo que más desea el lector?

Ok, eso pasaba.

La noche anterior Don Nando, a la postre, esaaaa, a la postre el presidente del club, se fumaba un Vegas Robaina mientras degustaba un Walker negro, sabiendo que más mística no podía existir. El Pulpo había vuelto, el Papu también. Sí, la partida del Ogro restaba pero bueno, el campeonato recién empezaba.

- Ese es el famoso Pulpo que volvió al Foule para ser campeó…Mire, mire que locura…-  La Grajan saludaba a su ídolo.

Las serpentinas blancas abundaban la vista, el resultado era lo de menos. Todo estaba listo.

El flamante DT, el padre Caspar, presentaba un tres, cuatro, tres.

La temporada no iba a ser fácil, pero qué es fácil. ¿Lleva fácil tilde?