El gran capitán

Septiembre 30, 2008

El doctor Plarr se acomodaba delante del tobillo inflamado de Fritzler.

- Sueco, la cosa no va, asi…no podés jugar -

- Infiltre, doctor, infiltre -

Desde la pared del vestuario la Virgen observaba paciente. Desde el otro sector del vestuario se escuchaba “Aladelta” que había puesto Angeleri.

- No, así no jugás. No se hable más -

El tobillo era una pelota morada. El capitán no quería resignar su lugar en el equipo. Su armario abierto, pegado en la puertita el poster de Pelletieri lo observaba, le encomendaba un mandato que el sueco comprendía perfectamente. En su cabeza sabía que la cinta de capitán no era de él, que la estaba guardando, sabía que era un fiel custodio del brazalete que le pertenecía al pulpo, emigrado por cuestiones monetarias, el dow jones, el merval y la codicia de los dirigentes.  Todavía se acordaba de sus palabras : “Tenela nene, tenela como si fuera un tesoro, que tarde o temprano voy a volver”

La canción sonaba. “Una chica en el cielo vive en mi océano salvaje, una radio que se cae mientras duermen pájaros acá”.

- Doctor…por favor…infiltre -

- Sueco…Diego hay uno solo…-

El doctor, con algo de inglés y algo de criollo, supo entenderlo y consolarlo. La cinta sería de Sava esta fecha. El equipo saldría disminuído a enfrentar la adversidad. Pero así son las cosas. Si la realidad fuera justa Codesal nunca habría cobrado ese puto penal.

Fritzler se mordió el labio. El capitán se tragó el orgullo esperando revancha.


Budismo, facebook y entradas

Septiembre 29, 2008

- Mirá Osqui, yo no tengo nada en contra tuyo pero tenés que admitir que hay cosas que ya no van. Los tiempos cambian -

Osqui, era Oscar de Birmingham, quien durante los últimos cinco años había conducido la barra brava del FMC, la Grajan Grin. Los de Osqui se habían acomodado temprano ocupando el lugar central de la tribuna.

- A ver…explicame ¿qué es lo que querés decir con eso de que los tiempos cambian? -

Su segundo al mando era David de Villa del Parque, alias el Davi.

- Lo que te digo es que cosas como las disputas internas por entradas y comisiones por los pases y demas tongo ya no van. Tenemos que…no sé…progresar, dar un paso más en nuestra búsqueda del nirvana -

- ¿Del qué? -

- Mirá Osqui, el budismo dice que el problema nuestro es el sufrimiento y sufrimos porque deseamos. ¿Y qué deseamos? -

Osqui lo miraba extendiendo la pera y bajándola como asintiendo, mas no asentía, esperaba que su interlocutor se auto-respondiera. El Davi continuó:

- Osqui, la guita. Tenemos que dejarnos de joder con el deseo por la guita. Sin deseo no hay sufrimiento. -

- Ajá -

- Además fijate, estamos en la era de la comunicación y vos andás con ese celular rechoto que cada vez que te llamo me atiende el contestador porque tus dedos no le embocan nunca al botoncito del atendido – Osqui era grandote – ¿Tenés facebook vos? -

- ¿Lo qué? -

Desde el comienzo del campeonato habían acontecido algunas escaramuzas internas en la hinchada. Los de Villa del Parque se habían agarrado con los de Osqui. Por la amistad entre los líderes, la cosa no había pasado a mayores pero se percibía una inquietud entre los miembros de la barra. Sustentado todo en la disconformidad y sospecha sobre la repartija de la plata de entradas y demas tongos.

- Hoy todos estamos conectados. Globalización. Lo que pasa acá repercute más allá, como el efecto mariposa – Osqui lo miró fijo al Davi – No sabés de qué te hablo. El efecto mariposa es que matás a una mariposa acá y en Finlandia se seca un fiordo -

- Dios no lo permita -saltó Osqui

- Dios no lo permita – repitió el Davi, dándose cuenta que no había sido el mejor ejemplo – Pero entendeme que vivimos en una comunidad y lo que haga cada uno afecta a los demás. Al comunicarnos mejor la comunidad está más cerca y es más grande. Estamos…cómo te diría…volviendo a la unidad. -

- ¿Al…Nintendo? -

- No, Osqui, no…se llama Nirvana además, y…es otra cosa…-

Por una de las entradas a la tribuna vieron llegar a la pibes del chino The que entraban cantando “Oooo, soy del Foule, no me importa nada, te vengo alentar”

- Bueno, Davi. Decime qué mierda querés que no te entendí un carajo -

- Somos un conjunto y tenemos que cooperar. Creo que es hora ya de que mis pibes y yo nos llevemos el cincuenta porciento del tongo.  -

Osqui miró el verde cesped del Greene Park, el estadio del FMC. A lo lejos el portero del club, cuyo nombre todavía no se ha dicho, caminaba junto a un par de ayudantes ultimando detalles para el partido.  Los de Villa del Parque se estaban llevando el cuarenta porciento.

- ¿Sabés qué Davi?  No quiero verte sufrir. Si el problema es desear la guita, ok. Te voy a dar una mano para que llegues a ese…Nintendo a donde querés ir.  A partir de ahora te llevás el treinta porciento. -

Davi cerró el puño y respiró profundo conteniéndo toda su furia. Estuvo a punto de sacarse pero justo cayó el chino The que había traído una buena cantidad de gente.

- Ooo, soy del Fouleeee. Ooooo… ¿Cómo andan, trolazos? -

La reserva salía a la cancha

—-

Cuatro horas más tarde las cámaras y los micrófonos, todavía en el campo de juego,  iban a buscar a Sava, capitán del equipo en ausencia de Fritzler. El FMC había perdido y le habían expulsado dos jugadores. El colorado no quiso hablar. Los periodistas daban su versión del partido.

- Bueno. No quiso hablar Sava, el referente de este equipo el día de hoy. Lo lamentamos, lo lamentamos profundamente… porque… me parece que hay que hablar en las buenas y en las malas y creo que la gente, la audiendia en general, los hinchas, se merecen por lo menos una palabra de los jugadores, ¿no? Esta gente que hoy esperanzada por la levantada del Fowler de las últimas dos fechas ha venido a ver…otra cosa, ¿verdad?. Hoy el equipo defraud…A ver, acá me dice el cámara. Enfocá, enfocá. Parece que hay problemas en la tribuna eh -

La cámara enfocó la tribuna.