Decimocuarta fecha: No me importa lo que escriban

Junio 28, 2009

“No me importa lo que escriban, lo que escriban los demás, Graham siempre fue el más grande, cada vez te quiero más.

Fowler, mi buen amigo, esta campaña volveremos a estar contigo, te alentaremos de corazón, esta es la Grajan que te quiere ver campeón.

No me importa lo que escriban…”

El vestuario era un descontrol. El Fowler, ya sin chances de campeón, había ganado y los jugadores festejaban a los saltos y cánticos. El grito de guerra de la Grajan se escuchaba bien fuerte. Le sonó el teléfono al joven Martín.

- Hoda -

- Joven Martin, soy yo, Alvaro, lo felicito -

- Alvaro, ¿cómo está, dónde está, está Ud. bien? – el joven Martín se tapaba el oído libre ante el ruidoso ambiente del vestuario.

- Sí, sí, me encuentro bien. Quería pedirle perdón por haberlo dejado en un momento así del campeonato, por…habemer ausentado así sin más -

- No tengo nada que perdonar. Por favor venga, este es su lugar. Con los muchachos hemos hecho lo posible. -

- Y mucho han hecho. Siento que no me corresponde volver. -

- No diga eso. Ud. ha formado este equipo. Dígame dónde está y lo vamos a buscar -

- Es que no tengo donde vivir. Me han hechado de todos lados -

- No se preocupe. Acá el portero del club cuyo nombre no será revelado en este momento siempre tiene un lugar. -

Horas más tarde, el portero cuyo nombre no vamos a revelar tampoco en este momento, el joven Martín y el perro Seis llegaban a la plaza donde Alvaro se había detenido al fin.

Juntos volvieron para el club.


La tarasca está

Junio 28, 2009

El Pulpo se acomodó en pantuflas adelante de la tele con un par de sanguches de salame y una cerveza.  Puso TyC de Atenas.

- Buenis Nochis, Amikis. Nuevamentis traesomulos a ustedises unos nuevos fechosobulos dil torneis de primeatis aquistones in paso a pasis -

Cada vez se llevaba mejor con el griego. Por ahí hablar le costaba pero entendía bastante. Le sonó el inalámbrico.

- Hola -

- ¡Popul , qué hacés! -

- Don Nando. Qué alegría -

- ¿Cómo estás , papá? ¿Qué tal el clima en la Hélade? -

- Bien. Adaptándome. Ud. vió, es otra cosa esto -

- Y sí…sí…Negro, yo ahora estoy un poco complicado, pero quiero que sepas que no me olvidé de vos y mucho menos la gente -

- No, sí, lo sé. Cada rato me llegan mensajes de allá. La gente se encariñó mucho con uno. Con uno jugador y uno persona -

- Popul, quedate alerta que en cualquier momento puede haber novedades -

- Uh, bueno. Acá me tratan de maravilla pero bueno…ud. sabe, se extraña. El Fowler….me dió mucho. -

- Cuchame. Si consigo la tarasca, ¿estás dispuesto a volver? -

- Y sí, Don Nando. Pero está el tema de la guita para la rescisión -

- ¿Y cuánto es específicamente? -

- Doscientos mangos -

- Uf, es guita…pero quizá…dejame verlo, vos quedate piola -

- Bueno, gracias por llamar Don Nando. -

- Un abrazo, nene. Chau, chau -

El Pulpo le dió un mordizco al sánguche. Tenía bastante salame. Antes de terminar de tragar se llenó la boca de cerveza.