Concentrados

julio 1, 2009

Es hermoso este mundo. Recién venía por Beiró en el auto y miraba el espectáculo, luces de la calle blancas y luces rojas de los frenos de los autos , todas danzando, encendidas por la humedad del ambiente, no imagino mundo, planeta, paisaje más hermoso.

No entiendo a la gente que se droga para sentir placer con estas mínimas cosas. Yo lo siento así, sin nada extra. Se drogan por la música supongo.

El Ortiga le contaba esto al Bichi mientras caminaban hacia la concentración , más cerca de la calesita, en la plaza de Devoto. El equipo permanecería concentrado desde hoy hasta la fecha del clásico, el domingo o cuando la AFW lo dispusiera, por el tema de la gripe porcina.

Cuando entraban lo vieron al sueco Fritzler sentado en el medio del campo de entrenamiento mirando hacia el cielo. El sueco no había tenido un buen campeonato, se había lesionado y al volver alternaba entre suplentes y titulares. Ellos no lo supieron pero el sueco observaba una lejana estrella, creyó ver una especie de llamado desde el negro cielo, como si un compañero suyo necesitara ayuda, que te acerques para una pared, que le cubras la espalda, lo releves en la marca, le cortinees un defensor, algo así.


Decimocuarta fecha: No me importa lo que escriban

junio 28, 2009

“No me importa lo que escriban, lo que escriban los demás, Graham siempre fue el más grande, cada vez te quiero más.

Fowler, mi buen amigo, esta campaña volveremos a estar contigo, te alentaremos de corazón, esta es la Grajan que te quiere ver campeón.

No me importa lo que escriban…”

El vestuario era un descontrol. El Fowler, ya sin chances de campeón, había ganado y los jugadores festejaban a los saltos y cánticos. El grito de guerra de la Grajan se escuchaba bien fuerte. Le sonó el teléfono al joven Martín.

- Hoda -

- Joven Martin, soy yo, Alvaro, lo felicito -

- Alvaro, ¿cómo está, dónde está, está Ud. bien? – el joven Martín se tapaba el oído libre ante el ruidoso ambiente del vestuario.

- Sí, sí, me encuentro bien. Quería pedirle perdón por haberlo dejado en un momento así del campeonato, por…habemer ausentado así sin más -

- No tengo nada que perdonar. Por favor venga, este es su lugar. Con los muchachos hemos hecho lo posible. -

- Y mucho han hecho. Siento que no me corresponde volver. -

- No diga eso. Ud. ha formado este equipo. Dígame dónde está y lo vamos a buscar -

- Es que no tengo donde vivir. Me han hechado de todos lados -

- No se preocupe. Acá el portero del club cuyo nombre no será revelado en este momento siempre tiene un lugar. -

Horas más tarde, el portero cuyo nombre no vamos a revelar tampoco en este momento, el joven Martín y el perro Seis llegaban a la plaza donde Alvaro se había detenido al fin.

Juntos volvieron para el club.


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.