Es hermoso este mundo. Recién venía por Beiró en el auto y miraba el espectáculo, luces de la calle blancas y luces rojas de los frenos de los autos , todas danzando, encendidas por la humedad del ambiente, no imagino mundo, planeta, paisaje más hermoso.
No entiendo a la gente que se droga para sentir placer con estas mínimas cosas. Yo lo siento así, sin nada extra. Se drogan por la música supongo.
El Ortiga le contaba esto al Bichi mientras caminaban hacia la concentración , más cerca de la calesita, en la plaza de Devoto. El equipo permanecería concentrado desde hoy hasta la fecha del clásico, el domingo o cuando la AFW lo dispusiera, por el tema de la gripe porcina.
Cuando entraban lo vieron al sueco Fritzler sentado en el medio del campo de entrenamiento mirando hacia el cielo. El sueco no había tenido un buen campeonato, se había lesionado y al volver alternaba entre suplentes y titulares. Ellos no lo supieron pero el sueco observaba una lejana estrella, creyó ver una especie de llamado desde el negro cielo, como si un compañero suyo necesitara ayuda, que te acerques para una pared, que le cubras la espalda, lo releves en la marca, le cortinees un defensor, algo así.
Escrito por Thomas Fowler
Escrito por Thomas Fowler 