Las manos del presidente se alzaron como pidiendole una explicación al cielo. Bernaldo desde el banco lanzó el clásico “Uh”.
El delantero se iba solo luego de un contrataque y Pieters lo perseguía. La situación no era tan peligrosa como para derribarlo pero el Fabi se tiró y llegó un toque tarde. Lo mató. Roja y nos quedamos con diez. Se estaba empezando a pagar las ausencias de Scotti y Prosperi más la del capitán, Fritzler. Sava le pedía explicaciones al juez pero no había mucho que decir.
Empero, si faltaban los dos defensores y Fritzler… cómo es posible que fuéramos diez.
Bernaldo movía los brazos ampulosamente tratando de ordenar al equipo que se recluía cada vez más en su área. El arco de Torrico estaba a punto de caer y cayó. Sobre el final de la primera etapa el gol llegó y a pesar de faltar todo un tiempo la suerte parecía estar echada. El Fowler no encontraba respuestas y era superado ampliamente.
En una interrupción del partido, Bernaldo se acercó al borde del campo de juego y lo llamó a Buonanotte. “¡Nene, nene!” El nene se acercó. Bernaldo se lo quedó mirando atentamente en silencio, sorprendido. Luego dirigió su mirada al palco oficial donde el presidente levantaba las cejas y gesticulaba como diciendo “¿Y qué carajos querés que haga?, si no iba a jugar. No sabía que lo iban a poner y encima iba a meter un gol. Uno tiene que anticiparse a las cosas. Gestionar. Management, papi”
- ¿Y vos cómo te llamás? – preguntó Bernaldo
- Soy el papu Gomez – contestó el muchacho.
- …Andá, andá…Papu…habilitame a los delanteros…salí rápido de contrataque…andá…-
Empero, cómo es que un técnico no sabe quién está en el campo de juego.
El segundo tiempo fue mucho más duro que el primero. Otros dos goles del adversario terminaron por aplastar al equipo. El descuento del Ogro no sirvió de mucho. Ya no había honor que salvar.
Empero, si Torrico es el arquero del FMC y el Ogro el delantero …cómo es que un gol de Fabbiani a Torrico descuenta…¿no debiera ser un gol en contra?
El equipo, desesperado, apeló a la fortaleza de su escudo. Pegó, y sobre el final un fuerte cruce del ya amonestado Mercado a Buonanotte es penado con amarilla y la consiguiente expulsión. El pibe se desencajó.
- ¿Por qué me echás? ¡Si no lo toco. Se tira! ¡Se tira! -
No había forma de hacerlo entrar en razones. El mismo Buonanotte ayudó a calmarlo. Es que en la semana se habían hecho más amigos en el entrenamiento en el arenero de la plaza de Devoto.
Empero, cómo es que expulsan al defensor por pegarle al delantero que es del mismo equipo.
El enano lo agarraba de los brazos y trataba de calmarlo
- Ya fué, ya fué. Ya te rajó. Andá que este turro va a informar cualquier cosa y te van a dar mil fechas -
- Es que no entendés, enano, no entendés -
- Dejalo, boludo. No podemos perder más jugadores. Si te da más de una fecha estamos en el horno. Con Scotti y Prósperi jugando la sudamericana estamos fritos. Nos quedamos sin defensa. Encima lo rajan al Fabi y el sueco está lesionado. -
- No entendés nada vos. No entendés -
- Sí que entiendo, boludo. Parecemos un equipo de fútbol cinco.-
- No entendés un carajo, enano. -
Ya se estaban acercando a la manga. Un par de policías los acompañaban. El árbitro requería continuar el juego. Desde la tribuna bajaba una terrible silbatina.
- ¿Qué, qué es lo que no entiendo? -
- Que no jugamos en el FMC, enano. Esto no es real -
- Qué decís…-
- Enano, esto es ficción -
Desde la tribuna la Grajan explotaba. “El Foule va a salir campeón, el Foule va a salir campeón, el día que se vayan todos los hijos de puta de la comisión”
Escrito por Thomas Fowler 