La cálida brisa contiene un sabroso perfume

Agosto 11, 2009

El joven Martín llevaba a su tío Ao hasta el centro del campo vacío. El portero del club, cuyo nombre no será revelado, por lo menos, en este momento, les había abierto la puerta.

- Me pareció que te había gustado venir el campeonato pasado, Ao. Tenés que salir más…Vení, sentate en el pasto -

El anciano se sentó con algo de esfuerzo. Miraba lentamente hacia todos lados.

Estuvieron un rato largo. El joven Martín trataba de dialogar como podía con su tío Ao. El viejo divagaba. Casi al final de la charla Ao dijo:

- No se puede volver atrás. Broun creyó que podría retomar su amor con Lucía, arreglar el error de su antigua despreocupación, borrar u ocultar la traición. Se equivocaba.

El Papu pensó que conociendo el habitual curso de la historia, por una cuestión de simpatía, podría evitar que acontezca un suceso. Lo intentó pero no pudo.

Chavel creyó que podría recuperar sus propiedades con sólo volver a ellas, a pesar de haberlas vendido. Se equivocó.

Los lectores creyeron, uniendo curso, simpatía y repetición que Yésica mataría a Don Nando sólo porque es un presidente, y ella mata presidentes.

¿Significa todo esto que hay un destino y un curso de las cosas, con lo cual no existe libre albedrío pues todo está determinado?

No. Significa que el curso de las cosas es irreversible en cuanto no se puede volver atrás, empero hay una buena noticia en esto. Se avanza, irremediablemente se avanza, inercialmente se avanza.  Es destreza nuestra olfatear el viento adecuado, elegir el momento, quedarnos en el juego, confiar en un par de cincos, amagar e ir, esperar en el punto penal, abandonarnos en las manos de la enfermera del geriátrico -

- Ao, te voy llevando de vuelta que quiero estar temprano en casa -

- Las tribunas vacías están llenas de fantasmas -

- Ja. Tus cosas…Es que me llamó el pequeño Fran, llega mañana temprano y quiero ir a buscarlo a la estación -

- Mirame ahí arriba. Yo venía a la cancha. ¿Te conté? Cuando la estaban construyendo incluso. Venía -

Se levantaron y luego de saludar al portero cuyo nombre no revelaremos y a su perro Seis se fueron.

En las tribunas los fantasmas optaron por callarse. El viento no corría. La noche no brillaba con estrellas y las nubes no eran grises.  Parecía más bien un entretiempo. Sentados algunos mirando la nada, charlando otros, yendo o viniendo de comprar patys aquellos, arreglando una bandera los de más allá.

Con el paso del tiempo el murmullo comenzó a crecer, aplausos aislados se unieron, voces desparejas se emparejaron.

In Crescendo:

- Olé, olé, olé, olá, soy del Foule, no me importa nada, te vengo alentar…Olé, olé… -

Y así.

Fin Temporada 2

FMC. Mística en estado puro.


Al fin la realidad

Diciembre 31, 2008

Ya casi nadie quedaba en el club. Era el 31 de diciembre del año…

Ya la tarde amenazaba con irse y dejar el lugar a la noche y al nuevo año. El portero del club, cuyo nombre no será revelado en este momento, le abrió las puertas al joven Martín y a su anciano tío Ao. Ambos fueron hasta la cancha y se sentaron en el cesped. Estaba fresquito, lindo. A lo lejos, Seis se echaba. 

- Es así, Martín, todo está en mi cabeza. Yo fabulo todo, yo invento este mundo - 

El joven Martín sonreía. La enfermedad que padecía su tío lo tenía divagando hacía años con algunos intervalos de amplia cordura.

- Si yo quisiera, esa tribuna que ves allá desaparecería o… te cortaría el pelo - 

- Ja. Así está bien, Ao - 

El presidente del club, y de la AFW, estaba prófugo. Todos los jugadores habían quedado libres. Aristóteles Bernaldo se había ido de vacaciones a Ameghino. La comisión directiva no se ponía de acuerdo cómo resolver el vacío de poder y literario. El FMC no empezaría el año de la mejor manera. 

- Nos creemos gran cosa con nuestros estudios y descubrimientos y aún así nos queda tanto por conocer - 

El Osqui, luego de los excesos en los festejos del clásico, se lamentaba de la ausencia de su antagonista. Quizá…

- Siempre necesitamos un antagonista. Como el sol y un planeta. Ambos giran en torno a un centro de masa. Siempre…un centro…siempre…y luego…centro de centro, de centro, de centro…y así - 

Por la mañana la justicia había puesto la franja de clausurado al club. Por un interdicto especial (vaya uno a saber qué es un interdicto) se le había permitido al portero permanecer en las instalaciones, y a su perro Seis. 

- Pero lo que no podemos permitirnos es caer en las respuestas simples. No podemos dejarnos burlar por los brujos new age,  pretender soluciones precocidas , prepizzas hechas en otros planetas. No hay que abrazar árboles , hay que aterrizar en Marte. No somos todos hermanos energéticos, somos delanteros en carrera y defensores aguerridos. - 

El joven Martín lo había pasado a buscar por el geriátrico. Hacía mucho que su tío no iba a la cancha. Pensó que lo pondría feliz. 

- Ciegos, enceguecidos, fieles o lo que sea, fanáticos se prenden como moscas a las religiones y dejan que las palabras ajenas hablen por ellos.  Y la psicología es una religión más. Hoy en día es más fácil dudar de Dios que de Freud. Nadie duda, nadie se cuestiona - 

Luego lo llevaría de vuelta al geriátrico y se iría a festejar el fin de año con su familia. No sabía muy bien lo que pasaría en el futuro pero eso nos pasa a todos. 

- La evolución nos ha regalado esto – y se tocaba la cabeza – Este error magnífico para los cazadores en grupo. Planificar.  Ejemplificar. Comparar. El resultado es simple. El pasto no es pacífico. Mi pie no está inquieto. La tribuna no es abrumadora…Me han encerrado…por usar para mi juego lo que los demás desusan - 

- Tío…- dijo el joven Martín algo triste – ya te vas a poner bien y vas a poder salir - 

- Soy feliz donde estoy, Martín. Sólo se necesita barro para escribir y es algo que abunda en este mundo. Además…mirá qué linda realidad he armado. Reto a todos los dioses a superar mi virtud de constructor - 

- Ja - 

La tarde se iba y el nuevo año esperaba. El joven Martín y su tío Ao se dirigieron lentamente a la salida. Saludaron afectuosamente al portero, canoso, algo arrugado, inglés, con tantas historias para contar, y se fueron. 

Con la llegada de la  oscuridad un murmullo recorrió las tribunas. Como el aliento nostálgico de los hinchas. La mística en estado puro. El espíritu de un escritor. 

Las miradas de los lectores se posaron en la salida del túnel local. Banderas blancas azules finlandia se agitan en nuestas mentes.  Los saltos de los hinchas retumban en el piso. Esta campaña volveremos a estar contigo, te alentarmos de corazón…

Fowler Magno Club,

un equipo de ficción con mística real.