Quinta fecha: un costo muy alto

Octubre 3, 2008

Las manos del presidente se alzaron como pidiendole una explicación al cielo. Bernaldo desde el banco lanzó el clásico “Uh”.

El delantero se iba solo luego de un contrataque y Pieters lo perseguía. La situación no era tan peligrosa como para derribarlo pero el Fabi se tiró y llegó un toque tarde. Lo mató. Roja y nos quedamos con diez. Se estaba empezando a pagar las ausencias de Scotti y Prosperi más la del capitán, Fritzler. Sava le pedía explicaciones al juez pero no había mucho que decir.

Empero, si faltaban los dos defensores y Fritzler… cómo es posible que fuéramos diez.

Bernaldo movía los brazos ampulosamente tratando de ordenar al equipo que se recluía cada vez más en su área. El arco de Torrico estaba a punto de caer y cayó. Sobre el final de la primera etapa el gol llegó y a pesar de faltar todo un tiempo la suerte parecía estar echada. El Fowler no encontraba respuestas y era superado ampliamente.

En una interrupción del partido, Bernaldo se acercó al borde del campo de juego y lo llamó a Buonanotte. “¡Nene, nene!” El nene se acercó. Bernaldo se lo quedó mirando atentamente en silencio, sorprendido. Luego dirigió su mirada al palco oficial donde el presidente levantaba las cejas y gesticulaba como diciendo “¿Y qué carajos querés que haga?, si no iba a jugar. No sabía que lo iban a poner y encima iba a meter un gol. Uno tiene que anticiparse a las cosas. Gestionar. Management, papi”

- ¿Y vos cómo te llamás? – preguntó Bernaldo

- Soy el papu Gomez – contestó el muchacho.

- …Andá, andá…Papu…habilitame a los delanteros…salí rápido de contrataque…andá…-

Empero, cómo es que un técnico no sabe quién está en el campo de juego.

El segundo tiempo fue mucho más duro que el primero. Otros dos goles del adversario terminaron por aplastar al equipo. El descuento del Ogro no sirvió de mucho. Ya no había honor que salvar.

Empero, si Torrico es el arquero del FMC y el Ogro el delantero …cómo es que un gol de Fabbiani a Torrico descuenta…¿no debiera ser un gol en contra?

El equipo, desesperado, apeló a la fortaleza de su escudo. Pegó, y sobre el final un fuerte cruce del ya amonestado  Mercado a Buonanotte es penado con amarilla y la consiguiente expulsión.  El pibe se desencajó.

- ¿Por qué me echás?  ¡Si no lo toco. Se tira! ¡Se tira! -

No había forma de hacerlo entrar en razones. El mismo Buonanotte ayudó a calmarlo. Es que en la semana se habían hecho más amigos en el entrenamiento en el arenero de la plaza de Devoto.

Empero, cómo es que expulsan al defensor por pegarle al delantero que es del mismo equipo.

El enano lo agarraba de los brazos y trataba de calmarlo

- Ya fué, ya fué. Ya te rajó. Andá que este turro va a informar cualquier cosa y te van a dar mil fechas -

- Es que no entendés, enano, no entendés -

- Dejalo, boludo. No podemos perder más jugadores. Si te da más de una fecha estamos en el horno. Con Scotti y Prósperi jugando la sudamericana estamos fritos. Nos quedamos sin defensa. Encima lo rajan al Fabi y el sueco está lesionado. -

- No entendés nada vos. No entendés -

- Sí que entiendo, boludo. Parecemos un equipo de fútbol cinco.-

- No entendés un carajo, enano. -

Ya se estaban acercando a la manga. Un par de policías los acompañaban. El árbitro requería continuar el juego. Desde la tribuna bajaba una terrible silbatina.

- ¿Qué, qué es lo que no entiendo? -

- Que no jugamos en el FMC, enano. Esto no es real -

- Qué decís…-

- Enano, esto es ficción -

Desde la tribuna la Grajan explotaba. “El Foule va a salir campeón, el Foule va a salir campeón, el día que se vayan todos los hijos de puta de la comisión”


Gracias por las lecturas, Coco

Septiembre 8, 2008

Bernaldo escuchaba atentamente la radio ubicada sobre la parecitas que formaban el corner del arenero. Los jugadores estaban sentados delante de él en un desprolijo semicírculo. En medio, Scotti llenaba el mate, el vapor ascendiendo, la temperatura más allá de lo aconsejado. Las instrucciones de Bernaldo siempre eran claras. “El agua del mate me gusta hirviendo”.
Desde la radio se daba la noticia: Heinze no saldría a jugar la segunda etapa. El muchacho no sólo había metido un gol en contra sino que además había provocado el choque que lesionara al arquero. La selección argentina perdía contra la paraguaya por uno a cero.
Bernaldo, por primera vez en esta historia, le habló a su ayudante de campo, el joven Martín. Le dijo: “Anotá a modo de recordatorio: hablar con el presidente del club por el tema del blog”.
El joven anotó.
La problemática era notoria. El DT siempre se había mostrado reticente a la creación del Blog del FMC. Argumentaba que el hermetismo hacia los rivales es estratégicamente fundamental. En la reunión donde se había tratado el tema había sentenciado:
- Difundir mis métodos sería como darle al enemigo el mismísimo mapa de nuestras posiciones. -
- Sí, pero podemos mostrar sólo lo que queremos y guardarnos lo más importante – había dicho Don Nando, el presidente del club.
- No me gusta la idea. Con una lectura el rival sabrá qué equipo voy a plantar y bien puede, merced a la información que le ofrecemos, contrarrestar tácticas en el campo -
- No seáis tan exquisito, Bernaldo. Además, pensad, bien podríamos dar una falsa pista acerca de nuestras intenciones para que el enemigo piense que actuaremos de una manera cuando en la práctica actuaremos de otra.-
- Aprenderá de nosotros. Con el paso de las lecturas será un experto en nuestros códigos y sabrá que al decir negro estaremos pensando blanco-
- Y nosotros seremos más veloces. Diremos blanco para que piense negro y haremos blanco -
- Seguirá aprendiendo -
- Entonces diremos blanco para que piense blanco y haremos negro -
- Nos confundiremos -
- No. Llevaremos registro de nuestros decires. -
- No lo sé, mentir no es virtud de mistico. -
- Bernaldo, no seáis inocente, en el amor y en el futbol todo vale -
El debate había sido intenso y la votación había favorecido la creación del blog.
Ahora, en el arenero, escuchando el partido de la selección, el DT se percataba de que sus métodos estaban siendo adoptados por otros que seguramente los habían leído en el blog. No los culpaba por su poca inventiva pero sentía una especie de nostálgicos celos por los conocimientos propios que ahora veía en los demás. Aunque se asombraba de que un tipo como el Coco Basile los hubiera interpretado con tan astuta destreza.
En su cabeza resonó la frase dicha por él mismo en el vestuario un par de posts atrás: “Acá lo importante es echarle la culpa a uno, así no nos quemamos todos”. Desde la radio la voz relataba: “Sale el Cata Diaz desde el fondo con pelota dominada…”