Reflexiones sobre el bien, el mal, los vómitos y el aprendizaje

Octubre 26, 2008

El joven Martín se encontraba en la puerta del baño del vestuario. Desde adentro se escuchaba un “Guaaaaaarppp”.

- ¡Papu, papu ! – llamaba el joven Martín.

- Guaaaaaarppp -

- Papu, Papu, dale, ¿estás bien? -

- No…no estoy bien…soy un hijo de pu…guaaarrppp -

Hacía media hora que el Papu Gomez no paraba de vomitar. Bernaldo, que daba las indicaciones al equipo estaba que tronaba. El sueco Fritzler no estaba para jugar y el DT no tenía más reemplazantes. Rojas, alias el falso colorete, se había puesto la casaca para reemplazarlo, pero si el Papu no se mejoraba había que salir con uno menos.

Empero, ¿cómo es que se puede salir a jugar con un jugador menos? (ya pasamos por esto, ¿alguien sabe qué pasó con Buonanotte y Mercado en el Fowler Magno Club?)

- Papu, dejate de joder, no podés ponerte así – insistía el joven Martín.

- Sí que puedo, soy un hijo de puta. Lo maté al Pieter…primero lo traté de pelado y despues lo cagué a golpes para ganarme la titularidad…esta es la culpa que tengo que pagar -

- Papu. La titularidad te la ganaste de buena manera, como indica la ley. Hubo combate y ganaste. -

- Sí, pero… Mal es el término que determina la carencia de bondad que debe tener un ente según su naturaleza o destino. De esta forma, el mal es el valor otorgado a algo que reúne dicha característica, en ocasiones apartándose de lo lícito u honesto, perpetrando desgracia o calamadidad, convirtiéndose en consecuencia en malo -

- Papu…¿no estarás navegando mucho por internet vos? En internet dicen todas boludeces -

- No…es así, hice un mal y debo paga…guaaaaaaropppppp-

- Mirá, miralo de esta manera. Ahora tenés manera de hacer un bien. Un bien por tu equipo , por la gente, por la hinchada, por todos aquellos que esperan que hagas un buen partido -

- No…soy un hijo de puta -

- No, no lo sos…A veces uno no puede hacer un bien en forma directa. A veces hay que escoger entre males y se debe elegir el mal que cause menor daño. Vos lo hiciste. Si jugaba el pelado…-

- No es pelado. No es pelado. Yo le dije pelado desde Paraguay para joderlo, para joderlo porque estaba caliente porque competíamos por el mismo puesto…Y ahora , ahora…guaaaaaarrrrrppp -

El joven Martín movió la cabeza en forma negativa hacia Bernaldo que de reojo lo miraba. Don Nando entró al vestuario.

- ¿Dónde está ese hijo de puta? -

Se acercó a la puerta haciendo a un lado al joven Martín.

- Escuchame pelotudo. Me saliste un peso más iva. Es mejor que salgas y juegues -

- No puedo…no puedo… -

- No puedo, las pelotas. Si no salís, entro y te saco de una oreja. Vas a jugar. Me chupa un huevo lo que digas. Intercambias banderines vomitando, recibís la pelota vomitando, ponés centros vomitando, vas al área vomitando, metés goles vomitando. Me chupa un huevo -

- Jefe…no puede -

- ¿Dónde está Pieters? -

- Roto -

Desde adentro:

- No puedo, no puedo…guaaaaaropppp -

- Escuchame pelotudo. Desde el punto de vista ontológico, podemos decir que la unidad solo se puede comprender por sus diferencias y que las diferencias son solo aspectos de la unidad. El Uno se da en la diferencia. Así, de esa unión de contrarios en la naturaleza surge una lógica del antagonismo, lógica que deberá subyacer a todo discurso con pretensiones filosóficas. Así el discurso reunirá parejas antagónicas, de contrarios: “El bien y el mal es lo mismo”, “El río es uno y las aguas diferentes”.  Pieters no tendría pelo pero tenía más huevos que vos. Salís o te saco a patadas en el orto -

- Nunca me gustó Heráclito -

- Ahora te va a gustar…lo vas a adorar…-

Don Nando arrancó la puerta de un golpe y lo sacó al Papu hecho una piltrafa. El jugador se desmoronó en el piso.  Ya no había más tiempo, el equipo tenía que salir a la cancha. El joven Martín se interpuso.

- No e tití -

- ¿Qué? -

- “Comprender es pensar con lo sabido y aplicarlo con flexibilidad en el mundo” dijo Stone Wiske. No es este el momento de forzar al jugador. Si tenemos que salir con uno menos, salimos -

Don Nando se quedó en silencio. Bernaldo estuvo a punto de emocionarse por la forma en que su ayudante de campo había reaccionado. El joven crecía, aprendía.  Bernaldo  no mostró su emoción, un hombre, y sobre todo un DT, debe saber guardar sus emociones. Dijo:

- Joven Martín, no sea irrespetuoso con el presidente del club -

- No lo soy -

Un par de auxiliares llevaron al Papu hasta la camilla. El sueco Fritzler ayudó. La cinta de capitán iría para Sava. Don Nando se fue sin decir palabra.

Un equipo disminuído enfrentaría la octava fecha. Aprender…qué misterio…