La Grajan estaba.
- …que lo partido se ganan en la cancha y aca en lo tablone…griten, cagone, si quieren salir campeone…griten cagone si quieren salir campeone…alentemo junto pa que ponga huevo nuetro jugadore, que lo partido se ganan dentro de la cancha y aca en lo tablone…griten, cagone, si quieren salir campeone…-
La Grajan estaba de fiesta. El ídolo esperado, deseado, cantado iba a salir al verde cesped del Greene Park. Todas, pero cuando digo todas, son todas, todas, todas las banderas estaban en el estadio, incluso la mítica ‘Pelletieri, la Grajan te espera’.
Cuando el pulpo salió a la cancha con la cinta en el brazo la multitud explotó. Lo que se quería, lo que se esperaba estaba pasando.
¿Qué es lo que más desea el lector?
Ok, eso pasaba.
La noche anterior Don Nando, a la postre, esaaaa, a la postre el presidente del club, se fumaba un Vegas Robaina mientras degustaba un Walker negro, sabiendo que más mística no podía existir. El Pulpo había vuelto, el Papu también. Sí, la partida del Ogro restaba pero bueno, el campeonato recién empezaba.
- Ese es el famoso Pulpo que volvió al Foule para ser campeó…Mire, mire que locura…- La Grajan saludaba a su ídolo.
Las serpentinas blancas abundaban la vista, el resultado era lo de menos. Todo estaba listo.
El flamante DT, el padre Caspar, presentaba un tres, cuatro, tres.
La temporada no iba a ser fácil, pero qué es fácil. ¿Lleva fácil tilde?
Escrito por Thomas Fowler
Escrito por Thomas Fowler 